Doy testimonio que nada ni nadie merece ser adorado sino Al-lah, y que Muhammad, sallallahu ‘alayhi wa sallam, es Su siervo y mensajero.
No hay problema en que la mujer se tiña una parte del pelo de cualquier color además del negro y se deje la otra parte con su color natural. Pero se prohíbe hacer esto si este acto es una imitación a las mujeres incrédulas, y a la gente pecadora y desobediente a Al-lah, el Majestuoso. Pues el Profeta, sallallaahu ‘alayhi wa sallam, dijo: “quien se asemeja a un grupo de personas, se considera uno de ellos” [Ahmad y Abu Dawud]. Si no es una asimilación, se considera lícito hacer esto según la Shari‘ah.